28 de novembre de 2011

19/11/2011 - II Trofeu Ferran Santoyo

Ciutadella de Roses.

El mismo viernes, y todavía un poco tocados por un virus de aquellos que te hacen sentir gallina y visitar el baño más de lo habitual, cargamos la furgo, pillamos la autopista y después de aproximadamente unos 90 minutos, entramos en Roses.

Txell es miembro del club FARRA-O. Para este fin de semana han montado el II Trofeu Ferran Santoyo. El trofeo serán dos carreras de orientación, una el sábado y la otra el domingo.

A los pocos minutos de llegar a Roses y dar con el resto del grupo, Txell me presenta a toda la gente y ya nos liamos haciendo los primeros preparativos para el día siguiente. Cenamos pizza y volvemos al trabajo un buen rato más hasta que bastante pasada la medianoche me dejan escaparme y me meto en la furgo. Ya estoy casi dormido cuando llega Txell.

Madrugamos mucho. Falta bastante trabajo por hacer y hay poco tiempo para tenerlo todo preparado. Prisas, preparativos, cargas, descargas y montajes. Finalmente parece que todo queda listo para empezar a recibir a los concursantes. Dejo a Txell y Rai trabajando con las inscripciones y me voy para la furgo a cambiarme.

Almuerzo un poco y me preparo para competir, en la categoría de iniciación de la primera prueba del fin de semana, el Campionat de Catalunya Sprint a la Ciutadella de Roses.

Antes de la salida me explican un poco por encima como funciona la competición, me dan el mapa y tomo la salida.

A partir de ese momento empieza mi lucha personal contra el mapa y contra la brújula. Algunos de los controles me cuesta encontrarlos más que otros y sobretodo uno de ellos se me hace especialmente más complicado que el resto y pierdo muchos minutos buscándolo. Al final, consigo pasar por la linea de meta con todos los puntos de control encontrados y marcados.

Paso a ver los resultados parciales y parece que no me ha salido mal del todo. Algo más tarde, al mirar de nuevo las clasificaciones, veo que he sido descalificado. Parece ser que pisé una zona prohibida, justo la zona por la que estuve buscando el control que tanto me costó encontrar. De todas formas, la carrera ha sido divertida y he podido visitar, aunque a la carrera, la Ciutadella de Roses. A parte de todo esto, esta carrera me ha servido para empezar a adquirir unas primeras nociones de orientación.

Tras la entrega de premios y bajo la amenaza de una tormenta inminente, empezamos a recoger todo y a preparar la carrera que el domingo se hará en Figueres.

Llega la tormenta y no augura buenas perspectivas para el día siguiente. Hacia el final de la tarde, Txell y yo, nos quedamos como responsables del “suelo duro”, la zona donde podrá venir a dormir todo el que lo necesite. Llega muy poca gente al pabellón polideportivo para pasar la noche. Los dejamos allí y nos vamos a cenar con el resto del grupo.

Buen restaurante, buena cena y muy buena compañía. Charla, risas y a dormir

Txell y yo, bajo una intensa lluvia, nos metemos en la furgo que tenemos aparcada junto a la puerta del pabellón por si alguien necesitase cualquier cosa y en pocos minutos nos quedamos fritos.

Castell de San Ferran de Figueres.

Otra vez toca madrugar. Rai pasa a buscar a Txell  y yo me quedo en la furgo esperando a que la gente abandone el pabellón. Cuando toda la gente está fuera, cierro todas las puertas, arranco la furgo y carretera hasta Figueres.

Al llegar a Figueres dejo la furgo en el parking del mismo polideportivo desde donde se está montando todo y que está muy cerca de donde se va ha hacer la segunda prueba, la Copa Catalana de Mitja Distància al Castell de San Ferran en Figueres.

Tanto Txell como el resto de la gente tiene mucho trabajo con las inscripciones y paso solo a saludar un momento. Almuerzo, me cambio y me acerco hasta la salida.

Al igual que el día anterior me dan un breve explicación y salgo al trote. La carrera me ha parecido más divertida que ayer, más larga y más interesante. Algunos de los puntos de control me cuesta bastante encontrarlos pero poco a poco voy avanzando y consigo llegar a la linea de meta habiéndolos encontrado todos.

Charlo un rato con Miquel y Melibea con los que ya charlé también el sábado y poco después me meto en la ducha para salir como nuevo.

Sin poder despedirme, recogemos cuatro cosas y Txell y yo subimos a la furgo y nos volvemos para casa ya que tenemos obligaciones familiares.

Us vull donar les gràcies a tots amb els que he pogut compartir aquest cap de setmana per fer-me sentir un més.